Fragmento del Prólogo de Los Sueños (escritos entre 1606 y 1623, pero publicados en 1627)
"...;y que, en resolución, no puedo perder nada en ser cortés, que antes entiendo perdería mucho si no lo fuese, que quien ha de menester es muy necio si regatea cortesías; y más yo, que tanto necesito de todos para que me compren este libro que saco a la luz a mi costa, y para que, comprado y leído, me le alaben, con que de camino inciten y muevan unos a otros a que hagan lo mismo, y tenga con este libro lo que merece su bondad, y mayor expedición y corrida y yo mayor ganancia, para que con esto queden todos aprovechados, yo vendiendo y los otros comprando y leyéndole."
La noche se cierra en un planeta lejano en contraste con la luz de un satélite que emite una luz reflejo de alguna estrella cercana. Al reflejo de dicha luz, Eldar y Marines Espaciales mantienen una cruenta batalla por el dominio del planeta. Parece que ésta vez los Marines Espaciales van a salir victoriosos tras abatir a sus temibles enemigos pero…nada más lejos. La voz de la caudilla de los Eldar suena con fuerza en los oídos del líder de los defensores de los hombres en respuesta a su afirmación: “Este planeta es nuestro bruja”…”Te equivocas, este planeta es suyo” se oye como su último aliento de vida mientras señala al cielo…en ese momento el líder de los Marines mira al cielo de esa noche cerrada y vislumbra lo que ocurre a la par que encuentra sentido en las palabras de su enemigo…¡Tiránidos!
Eso más ó menos contaba aquella majestuosa CG de Dawn of War II en la que tan sólo se “dejaba caer” la aparición por primera vez en la saga de PC de una de las razas que más gusta a los fans del universo Warhammer en su versión futurista, la inminente invasión tiránida a los PC´s de los fans de Warhammer 40,000 y a los de los más numerosos aún fans de la Estrategia en Tiempo Real. Brutal la cinemática, simplemente genial.
Durante un tiempo a todos nos hizo pensar que tendríamos la opción de ponernos al mando de tan reclamada raza, los Tiránidos, y el final de la historia nos ha dicho que efectivamente RELIC nos permitirá hacerlo en breve pero sólo en el modo multijugador del juego, donde junto a ella estarán también a nuestra disposición los Marines Espaciales, los Eldar y los Orkos. Para la campaña Single Player tendremos que conformarnos con la única opción de hacer nuestro camino como los Marines Espaciales. Confirmación un tanto agridulce ya que si bien en el modo para un jugador no podremos elegir siempre podremos meternos en una escaramuza multijugador en la piel de la fiera raza ansiada por todos. Está claro que vendrán más razas a modo de Expansiones, como ocurrió con el DoW original.
Centrándonos en la evolución de la licencia desde aquella primera parte que tanto gustó, RELIC y THQ se han propuesto evolucionar los RTS con esta secuela de la que no me volveré loco hablando de sus gráficos porque sólo se me ocurre decir que son grandiosos, con un acabado espectacular y un nivel de detalle fantástico, adquirido de la otra gran saga de RELIC, Company of Heroes. También de esta gran saga han recogido ciertos aspectos como la disminución de unidades en la batalla o la importancia de la cobertura de dichas unidades. Asimismo destacar el componente rolero que le han dado al título, donde la evolución de cada una de tus unidades y sus equipaciones lo son todo para hacerte tu camino y disfrutar al máximo de la propuesta del juego. A pesar de que al principio de probarlo a todos nos cuesta un poco entender ese cambio de dinámica de juego tras unas horas en la beta mutlijugador también la mayoría empezamos a disfrutar de lo que es un pedazo de juego que te puede llegar a enganchar durante horas y horas enfrente de tu monitor. En mi caso, sólo puedo felicitar a RELIC por arriesgar en esta nueva entrega en vez de aprovecharse de una licencia exitosa y dedicarse a hacer siempre lo mismo pero más bonito. Bienvenida sea la originalidad si se lleva a cabo de una manera tan genial. Os dejo, oigo sonar la maquinaria de guerra y llevo demasiado tiempo escribiendo ajeno a la madre de las batallas