Gabri "Chico Guapo" Campillo




Gabri vs Pigu Garay

¿Qué se pued escribir de un chico que cruzó el charco para    pegarse en ocho asaltos, por cuatro duros en la isla presidio del caribe, y se trajo para España, el campeonato mundial de la categoría de semipesados, derrotando en su feudo en doce asaltos al icono argentino del momento? Lo de Chico Guapo es una historia de amor y odio con este deporte, que se te mete en las venas como un veneno. La previa en la Argentina se vivía como un paseo triunfal para el lechero Pigu Garay,  su defensa del título se antojaba empresa fácil, y la noche rezumaba a homenaje por su victoria en Alemania, cuando vapuleó a Jürgen Brahmer y obtuvo el cinturón de campeón. El púgil bonaerense llegó a manifestar en el presentación de la velada que “le voy a cambiar el nombre a Chico Guapo, no va a pasar del quinto asalto” Nunca, desde que Pascual Pérez se hiciera con el primer título mundial para el país andino hubo un boludo tan fanfarrón y botarate, era cuestión de tiempo ponerle en su sitio, y Gabriel Campillo lo hizo.

El bocachanclas argentino salió como un torito en el inicio del combate, quería darle matarile a la noche, tal y como había anunciado por la    tarde, se hizo con los cuatro primeros asaltos, en los que Gabri apenas si pudo hacer poco más que defenderse, tocaba aguantar, protegerse, y bailar, de esto chico guapo sabe un rato, y podemos dar fe.

Al inicio del quinto asalto, Sunchales estaba a punto de reventar, la presión era máxima, y fue entonces cuando Sánchez Atocha le dijo a Chico Guapo: “Ahora te toca a ti, a por él” Las tornas se equilibraron rápidamente, Campillo se adueño de la pelea merced a su repetido y penetrante jab diestro. El público comenzó a entender que el único que iba en serio era el boxeador chopal. Su preparación superaba con creces a la del gaucho que terminó ahogado, y con el rostro inflamado. El Pigu, con la boca abierta de par en par, exhalaba lamentos que otrora fueron bravuconadas, diretes, y zarandajas.


En el undécimo asalto, a punto estuvo  de besar la lona el argentino, quién daba por perdido el cetro del medio pesado, y sólo le limitaba a correr para evitar ser noqueado. Los momentos de la deliberación arbitral, fueron ciertamente intensos y emocionantes.
La decisión arbitral no fue unánime, pero la suma concedió el cinturón a Gabriel Chico Guapo Campillo, quién ostensiblemente emocionado dedicaba el triunfo, en el centro del ring, a sus dos hijas, mientras el coqueto estadio de la Libertad en Sunchales aclamaba al madrileño como nuevo campeón del mundo.

              ¡¡ Enhorabuena !!




Gabri vs Shumenov

Demostrando que su cinturón no es fruto de un sueño de verano, el chopal Gabriel Campillo puso en liza el pasado quince de agosto el cetro de campeón del semipesado ante el kazajo Shumenov, la velada fue organizada en el Sport Complex “Daulet” National Center en Astaná, capital de Kazajistán. El malo de las pelis de Bruce Lee inició el combate agresivo, lanzando con mucha fuerza, esperando un fallo en la guardia del campeón español. Los rounds fueron pasando, y el esfuerzo le pasó factura a Beibut, Gabri saco a relucir su mayor experiencia, y su excelente fondo físico para enderezar el rumbo de la pelea. En el séptimo asalto el kazajo padecía síntomas evidentes de cansancio. Campillo sacó a pasear su gran jab de derechas, amagando, y conectando, el sonar de la campana eran cánticos celestiales para Beibut Shumenov, quién hasta entonces contaba sus combates por victorias, pleno de 8 a 0 con seis nocauts. Pero aquella tarde tocaba besar la lona.

A partir de entonces, sólo hubo una dirección en el combate, Campillo tenía aprendida la lección. Su condición física es impresionante, y su mejor aliado. El público, que se congregó en masa no daba crédito a la superioridad del español, aquella velada organizada por el petrodólar kazajo estaba a punto de reventar, y el único que tenía encendida la mecha era el invitado. Chico Guapo vio la oportunidad de hacerse definitivamente con el combate y se lazó como sólo un chopal sabe hacerlo. Fuerza & Honor. Gabri conectó un directo en el mentón de Shumi que le hizo tambalearse cual Señor Potato, y claro está, ante tanto vaivén, sólo la lona quiere ser tu amigo. El pabellón lanzo un quejido, y luego el silencio. Era el undécimo asalto, y el árbitro comenzó una cuenta de protección a Shumenov, que paró camino del siete. El kazajo estaba grogui, una caricatura de sí mismo. Campillo seguía con su ritmo de campeón, castigando abajo y arriba, en el último asalto volvió a conectar su espléndido jab con el rostro del aspirante, y estuvo a punto de volver a la lona. Gabri conserva el título de campeón mundial de los semipesados WBA, y tras la torneé asiática el púgil llena merecidamente sus arcas con la bolsa que había en liza. Regresa con el cinturón, y lo que es más importante con un crédito aún mayor, Campillo se consolida.
La pelea se llevó a término a pesar de la reclamación de Universum boxing, la mercantil se ha puesto en contacto con el representante legal de Gabriel Campillo, Pat English, quién asegura que el combate es totalmente legal. Agrega que su representado nunca firmó un contrato, y por lo tanto no tienen ningún derecho delegado sobre la velada.



2 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

Un saludo a Gabri de un compi de colegio :O

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